Síndrome del túnel carpiano: el problema del futuro

¿Qué es el síndrome túnel carpiano?

El túnel carpiano es un canal estrecho en la parte flexora de la muñeca. Por él pasa el nervio mediano y los tendones que permiten cerrar la mano. 

El síndrome del túnel carpiano tiene lugar cuando estos tendones se tensionan, se inflaman y comprimen el nervio mediano, lo que provoca hormigueo, entumecimiento o dolor.

Una de las causas de este síndrome puede ser congénita, es decir, personas que nacen con el túnel carpiano pequeño y les provoca esta constricción del nervio. 

¿Por qué se produce el síndrome del túnel carpiano?

En ocasiones se ha relacionado el hecho de trabajar con un ordenador, debido al uso del ratón y escribir con el teclado, al síndrome del túnel carpiano. Se debe a la posición forzada que toma la muñeca durante un largo periodo de tiempo. 

Otras actividades como tocar un instrumento musical, algunas prácticas deportivas o ciertas tareas laborales requieren un uso continuado y movimientos repetitivos de la muñeca, por lo que pueden provocar inflamación en el canal del carpo, causando la inflamación del mismo y deriva a los síntomas del síndrome.

Por ejemplo, las personas que trabajan con herramientas manuales que vibran pueden padecer el síndrome del túnel carpiano.

Existen otros factores que aumentan la probabilidad de tener este síndrome como: 

  1. El tipo de trabajo
  2. Embarazo
  3. Menopausia
  4. Alcoholismo
  5. Obesidad
  6. Artritis de muñeca, entre otras. 

¿Cómo es el diagnóstico?

  1. Se basa en un examen físico del médico, observando si hay presencia de entumecimiento en la palma de la mano y los dedos y debilidad en el agarre.
  2. Otra prueba en el diagnóstico es dar pequeños golpes en la muñeca, en la zona del nervio mediano, para observar si el dolor se prolonga desde la muñeca hasta la mano. 
  3. Por último, el médico puede pedirle al paciente que durante 60 segundos mantenga flexionadas las muñecas. Si empieza a sufrir los síntomas típicos del síndrome probablemente padezca Síndrome del túnel del Carpo
  4. Para confirmar que efectivamente se trata de esta patología, el médico puede solicitar otros exámenes para el diagnóstico como radiografías, electromiografía y la velocidad de conducción del nervio.
Una vez diagnosticada esta patología, el tratamiento farmacológico indicado es un AINE (antiinflamatorio no esteroideo). Como ibuprofeno o naproxeno, para aliviar la inflamación y el dolor en casos más leves. Si los síntomas persisten, son frecuentes las inyecciones de corticosteroides, ya que alivian los síntomas por un tiempo.

Otros tratamientos no farmacológicos son el uso de férulas y aplicar compresas frías en la muñeca afectada. Si con estos tratamientos, rehabilitación y medidas preventivas no remite, sería necesaria una intervención quirúrgica. Esta cirugía consiste en cortar el ligamento que ejerce la presión sobre el nervio mediano. Normalmente es muy efectiva y no presenta complicaciones. Para no tener que llegar a ese punto, desde la farmacia podemos ayudar a elegir una ortesis adecuada y recomendar una serie de pautas preventivas.

Tipos de ortesis en farmacia para el túnel carpiano

Las férulas recomendadas son de uso nocturno, esto permite una correcta postura de la muñeca mientras se duerme. El objetivo es aliviar la presión sobre el nervio mediano, evitando la flexo-extensión de la muñeca y así reducir la sintomatología durante el día. Si los síntomas persisten, puede ser recomendable utilizarla en algunas actividades diurnas, especialmente cuando la actividad laboral puede desencadenar la sintomatología.

Entre las características a destacar, es recomendable que permita un ajuste perfecto a la muñeca mediante cinchas ajustables y que proporcione una buena estabilidad a la articulación. Para mayor comodidad, los materiales deben ser elásticos y transpirables; incluso algunos modelos contienen una almohadilla en la palma que mejora la posición de la mano y favorece la relajación.

Medidas preventivas y consejo farmacéutico

Algunas pautas que podemos recomendar al paciente para la reducción y el alivio de síntomas son:

  • Evitar dormir sobre la mano.
  • Cuidar la posición de las manos y no ejercer excesiva presión: aquellas personas que trabajan con el ordenador, pueden sufrir este síndrome por la colocación de las muñecas sobre el teclado o el ratón. Es aconsejable una postura relajada, en donde las muñecas no se encuentren demasiado dobladas, colocar el teclado a la altura del codo o ligeramente por debajo y no ejercer mucha fuerza o presión sobre las teclas. Para evitar este tipo de posturas forzadas, se puede recurrir a alfombrillas de ratón que contienen una almohadilla para elevar la muñeca o teclados adaptados para mantener la mano a la altura del codo.
  • Hacer descansos y rotar las muñecas.
  • Mantener una postura adecuada: la colocación de la  espalda y hombros influye también a las muñecas.
  • Realizar ejercicios de fortalecimiento y estiramiento: algunas posturas de yoga pueden ayudar a nuestras articulaciones, así como la terapia ocupacional o la fisioterapia resultan muy útiles en el tratamiento de este síndrome.
  • Mantener las manos calientes: el frío favorece el dolor y la rigidez de las manos, por lo que es recomendable mantenerlas calientes. Si en el lugar de trabajo no es posible controlar la temperatura, podemos recomendar el uso de guantes sin dedos para mantener el calor de las manos y las muñecas. Los baños de parafina pueden ser muy útiles a la hora de mantener el calor en manos y muñecas.
Si tienes alguna duda, recuerda que puedes consultar a nuestros expertos de Cofares Cuidado y Confort en el teléfono gratuito 949797979 siempre que lo necesites.

Fuentes

  • Medline Plus
  • Mayo Clinic
  • eFisioterapia.net
  • ortoweb.com

 Si te ha interesado este artículo, quizá te interese nuestra sección Información para el farmacéutico. ¡Entra y comparte esta información con los demás!

 

COMPARTIR EN REDES

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *