¿Cómo elegir el andador más adecuado para tu paciente?

Cuando se llega a una determinada edad la movilidad se puede ver muy reducida o limitada. Cuando existen problemas leves con un simple bastón basta. Sin embargo, a medida que avanzan estos problemas de movilidad y la persona se siente más insegura o inestable, un andador es la solución más recomendable. Pero, ¡los andadores son un mundo! Por eso te contamos qué tipos hay y cómo aconsejarlos a tu paciente.

¿Qué tipo de andadores nos podemos encontrar?

Muchos son los factores por lo que pueden ocurrir problemas de movilidad. Desde luego, existen ayudas para nuestros mayores. Desde la categoría de Ortopedia en Farmacia puedes hacer un seguimiento y buen asesoramiento a tus pacientes para mejorar su vida.

Andadores de interior

El andador tradicional también lo llaman deambulador o de interior. Es el andador con ruedas delanteras que es ideal para las personas que quieren un andador sencillo y seguro. Es el más adecuado para aquellos que su nivel de dependencia no les permite activar los frenos con las manos y necesiten una mayor estabilidad por tener problemas de equilibrio.

Es la alternativa más básica aunque muy útil. Tiene 4 patas unidas con tapones en la base que les da mucha firmeza. Los hay de acero o de aluminio y con o sin asiento. Algunos tienen también ruedas traseras para pequeños paseos por el exterior. Se regula la altura del manillar para adaptarlo a la comodidad del paciente.

Dentro de este tipo de andadores hay fijos o en bloque y móviles u oscilantes, que acompañan al paciente en su paso.

Andadores tipo rollator

Este tipo de andador se caracteriza por ser ideal para el exterior. Son ligeros y tienen 4 ruedas. Se recomienda a personas con un grado de autonomía más alto, que dan paseos largos o medios pero se sienten inestables o necesitan parar de vez en cuando.

Estos andadores ofrecen una gran cantidad de beneficios y se pueden adaptar perfectamente al paciente.

Beneficios de los andadores de exterior

  • Pueden fabricarse en aluminio o acero. Según la estabilidad del paciente convendrá mejor uno más ligero de aluminio o uno más estable y seguro de acero aunque más pesado.
  • Los modelos con 4 ruedas tienen un asiento que le permite al paciente hacer pequeñas pausas. Además incluye una posición de frenado tipo parking para su seguridad.
  • Incluyen un cesto que les permite llevar objetos personales y tener más autonomía pudiendo llevar compra u otros objetos.
  • Son plegables, lo que los hace más cómodos.
  • Son regulables en la altura del manillar y en algunos modelos más modernos también te permiten regular la altura del asiento para adaptarlo al paciente.
  • Tienen frenos de manillar o por presión para la comodidad de aquellos pacientes con problemas de tipo artrítico
  • Las ruedas delanteras son de tipo pivotante para tener una mayor agilidad en el manejo del andador por las curvas o al entrar por las puertas.

Artículo escrito por Rafael Lopez Guzmán

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