Salud mental en la farmacia asistencial

Salud mental

Durante los últimos años, la farmacia, además de reforzar su papel como primer punto del eslabón de la cadena sanitaria, ha reforzado su imagen y función como punto asistencial de la comunidad para la salud mental.

La farmacia comunitaria juega y debe jugar un papel importante en la prevención y detección precoz de enfermedades de Salud Mental. El farmacéutico y su equipo están preparados para detectar trastornos relacionados con la salud mental, mediante programas de cribaje y detección precoz de enfermedades. Todo esto lo vimos en el anterior artículo “SALUD MENTAL: ¿CÓMO PREVENIR Y DETECTAR ENFERMEDADES DESDE TU FARMACIA?”

La farmacia comunitaria ha sido y es en la actualidad, un centro de salud asistencial, donde además del control de parámetros de salud cardiovascular, estudios de cribaje de piel con detección de melanoma y derivación al especialista, realización de TAR (test de antígenos rápidos) para determinados colectivos descongestionando así el sistema sanitario. También, participa en estudios de detección precoz de enfermedades mentales como el deterioro cognitivo leve.

En las farmacias hemos observado el aumento de patologías relacionadas con la salud mental. El insomnio, el estrés y la depresión han irrumpido en muchas de las vidas de nuestros pacientes.

Desde el mostrador nos hemos visto involucrados en campañas sanitarias que apoyan la salud mental y la importancia de visibilizarla, eliminado los estimas a los que siempre se ha visto acompañada.

¿Qué es la farmacia asistencial?

La Farmacia Asistencial consiste en la prestación de Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales por los farmacéuticos en beneficio de la salud de los pacientes/usuarios.

Las oficinas de farmacia comunitarias volcadas en servicios profesionales como la dermofarmacia y la fitoterapia, en las que cabe destacar también su papel asistencial. Sabemos que muchas patologías relacionadas con la salud mental se desarrollan con problemas dermatológicos y /o efectos no identificados por los pacientes como problemas de salud mental a priori, en los que es importante esa identificación y derivación al profesional correspondiente ya que cuanto antes se trate la causa, mayor resultado y más probabilidad de éxito tendremos.

En cuanto a las patologías de salud mental, la importancia de acudir a un profesional adecuado, la administración del tratamiento idóneo y la adherencia terapéutica son importantísimos.

La detección precoz y las enfermedades de Salud Mental

La detección precoz en casos de deterioro cognitivo puede ayudar a enlentecer el desarrollo de la enfermedad. El deterioro cognitivo comienza hasta 7 años antes del primer síntoma y si se detectase pronto podríamos anticipar al paciente y al cuidador en el desarrollo de la enfermedad y así colaborar a un empoderamiento del paciente para poder anticiparse a los acontecimientos y preparar su día a día del futuro, además de enlentecer el desarrollo de la enfermedad y tener una mejor calidad de vida.

La farmacia comunitaria actual participa en estudios para la detección temprana de enfermedades mentales, como el deterioro cognitivo leve.

La farmacia española continúa siendo el punto de referencia de pacientes y familiares, cercana, comprometida y experta. Hemos reforzado la imagen positiva de nuestros clientes y posicionado la farmacia española como un referente a nivel mundial.

Somos la red de farmacias más extensa de Europa, llegando a los lugares más recónditos del país, con profesionales altamente cualificados y cercanos. Todo ello, sumado a la implicación por la labor asistencial ha colocado al farmacéutico y a la farmacia española en un lugar clave para la salud mental.

¿Qué servicios profesionales ofrece la farmacia comunitaria? ¿Son claves en salud mental?

 

  • SPD (sistemas personalizados de dosificación) El farmacéutico contribuye en la mejora de la adherencia terapéutica, importante en el mantenimiento de las patologías relacionadas con la salud mental. Un tratamiento adecuado con cumplimento procurará una estabilidad en el paciente.
  • Campañas de cribaje y detección precoz podemos anticipar al paciente y a sus familiares a las consecuencias de la propia enfermedad y así empoderar al paciente y controlar el desarrollo de la patología.
  • Campañas sanitarias de concienciación y conocimiento de las patologías, evitando estigmas y facilitando la inclusión social, así como ayudar a divulgar en la prevención de bulos relacionados con temas de salud mental.
  • Servicios de dermofarmacia, donde podemos detectar alguna patología de salud mental y derivar al profesional sanitario correspondiente, por ejemplo, en casos de alopecia por tirones y arrancarse el pelo, o heridas en manos por autolesiones.
  • Seguimiento farmacoterapéutico, observando interacciones, posologías dobladas o la indicación o contraindicación de complementos alimenticios o hábitos de vida para el tratamiento o disminución de algunos efectos secundarios del tratamiento. Uso y abuso de tratamientos tanto farmacológicos como no farmacológicos.
  • Detección de parámetros de riesgo cardiovascular, aconsejando estilos de vida saludable que ayudará a un buen mantenimiento de una buena salud mental.
  • Atención farmacéutica, mediante una visión global del paciente, de su patología y entorno tanto familiar, laboral y social.
  • Servicios de nutrición, detectando alteraciones nutricionales, trastornos de la alimentación, etc.

 

Suele haber confianza entre farmacéutico y paciente: conocimiento del entorno del paciente y su evolución.

El estigma social en torno a enfermedades mentales. El farmacéutico conoce las enfermedades y sus limitaciones reales.

La colaboración y comunicación entre profesionales de la salud. Si colaboramos entre profesionales sanitarios todo se agiliza y el paciente sale altamente beneficiado.

La formación específica sobre trastornos mentales. El farmacéutico conoce las enfermedades mentales, se actualiza constantemente y conoce los tratamientos y las novedades farmacoterapéuticas.

Las funciones de la atención farmacéutica son nuestro día a día y podemos con ello mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.

 

¿Qué otras acciones pueden hacer el farmacéutico con estos pacientes?

La mayoría de estas patologías, tienen asociados otros síntomas menores en los que estamos altamente formados y cualificados para resolver o minimizar sus efectos. Entre otros, estrés, insomnio, ansiedad, trastornos de la alimentación, alteraciones cutáneas, etc.

 

Artículo escrito por Paula Fernández, farmacéutica, @Farmaadicta

Visita su perfil: @Farmaadicta y su website para más información interesante.

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