Beneficios de la vitamina C: ¿es tan buena como dicen?

La vitamina C o ácido ascórbico es una vitamina hidrosoluble imprescindible para nosotros. Es fundamental para la vida y a altas dosis nos puede procurar múltiples beneficios. Pero, ¿de verdad puede ayudarnos a estar mejor? ¿Son tantas las bondades que procura? ¡Te lo contamos en el siguiente artículo!

Todo sobre la Vitamina C, ¿qué bondades procura?

vitamina c

Tiene poder antioxidante

Es una de sus bondades más conocidas. La vitamina actúa protegiendo las células del daño que producen los radicales libres. La oxidación celular va ligada no sólo al envejecimiento fisiológico, sino también a una serie de patologías como las enfermedades cardiovasculares. Así como también a enfermedades degenerativas como Alzheimer y el Párkinson entre otras. 

Los antioxidantes ayudan tanto a prevenir la aparición de alguno de estos procesos como a ralentizar el desarrollo de alguna de estas enfermedades

Es protector de encías y dientes

Un déficit de vitamina C puede llegar a provocar sangrado en las encías el cual, de no ser tratado, puede derivar en una gingivitis. Esta vitamina ayuda a la reaparición de tejidos gingivales por su poder cicatrizante. De esta manera evitamos además la retracción de las encías. 

El mejor aliado para los huesos y cartílagos

La vitamina C además de participar en la formación de colágeno, colabora en el mejor aprovechamiento del calcio. Gracias a esto, ayuda  por un lado a prevenir la pérdida ósea y, por otro, al mantenimiento de la densidad ósea.

Es cicatrizante de heridas

La vitamina C es imprescindible en el proceso de formación de colágeno. Es por ello que se convierte en una vitamina esencial en los procesos de cicatrización. Asimismo, contribuye a mejorar los procesos inflamatorios y los postquirúrgicos. Al aumentar la proliferación de fibroblastos, podrá mejorar la cicatrización problemática.

Gran recurso contra la fatiga y el cansancio

Colabora en la reducción del cansancio debido a la actividad física y evitando la debilidad muscular. También se ha demostrado que un déficit de VIT C podría afectar negativamente a la capacidad psíquica causando irritabilidad.

También está relacionada en los procesos de síntesis de adrenalina, siendo necesaria para la realización de ejercicio. Sabemos que el déficit de producción de neurotransmisores es desencadenante de las partes negativas del estrés.

Mejora la absorción del hierro

La vitamina C facilita la absorción del hierro a nivel gastrointestinal, a la vez que permite una mayor movilización de los depósitos del mismo. 

Ayuda al sistema nervioso 

Hemos visto que la vitamina C está relacionada en los procesos de síntesis de adrenalina y que el déficit de producción de neurotransmisores es desencadenante de las partes negativas del estrés. Pero también consigue reducir el nivel de cortisona en sangre. Es por ello, que ayudará a reducir el estrés y mejorará los procesos cognitivos. Además, actúa en la formación de mielina en las neuronas, mejorando la comunicación celular y  optimizando procesos cognitivos.

Mejora nuestro sistema inmune 

Estimula y modula la respuesta inmunitaria. Influye directamente en el funcionamiento de monocitos, neutrófilos y linfocitos T, B y natural Killers, 

La vitamina C no cura el resfriado, aunque sí puede ayudar a acortar su duración. 

La mayoría de estos beneficios de la Vitamina C se consiguen a dosis superiores a las Cantidades diarias Recomendadas, y es importante no sobrepasar la dosis máxima para evitar efectos indeseados como las molestias gástricas. 

Te dejamos una infografía con las ingestas diarias recomendadas y el nivel máximo de ingesta diaria. ¡Compártela y difunde salud con nosotros!

ingesta diaria vitamina c

Vitamina C: ¿dónde podemos encontrarla?

Para cumplir con las dosis diarias recomendadas, es necesario una buena alimentación:

Las frutas y verduras son las mejores fuentes de vitamina C.

Para llegar a las cantidades diarias recomendadas debemos llevar una alimentación variada. Debemos tener en cuenta que el contenido de VIT C de los alimentos se pueden ver alterados y disminuir al almacenarse y también al cocinarse. También es importante tener en cuenta la cantidad de vitamina C que necesitamos aportar a nuestro organismo, dependiendo del estrés, la contaminación, el tabaco y otros factores como hemos visto hasta ahora. 

Las frutas cítricas suelen ser ricas en ácido ascórbico. 

La más rica conocida es el Kakadu, fruta Australiana con 5000 mg por cada 100. Seguida por el camu-camu, que se puede encontrar en Amazonia, Perú, Brasil y Colombia, con  2000 mg de VIT C por cada 100 g. Aunque ambas frutas tropicales son prácticamente imposibles de encontrar en Europa. 

Las naranjas y el pomelo son las más conocidas, pero no las que más vitamina C nos procuran y además para conseguir 1000 mg de VIT C, necesitaríamos comer casi 1900 mg de naranjas.

La guayaba, el chile, el perejil, la papaya, la col, la mostaza, la albahaca, el cebollino, los pimientos rojos y verdes, y el kiwi se encuentran entre las frutas y verduras que más vitamina C nos aportan. Pero no debemos olvidar que  estas equivalencias son en crudo y el tiempo de almacenamiento puede hacer también perder vitaminas a estos vegetales.

¿Cómo podemos procurarnos dosis más altas de vitamina C para contrarrestar los efectos negativos del estrés, la contaminación, el deporte, el tabaco y la mala alimentación?

Podemos encontrar complementos alimenticios de vitamina C en diferentes formatos. Uno de los más conocidos es el efervescente. Pero también lo podemos encontrar en cápsulas, comprimidos y soluciones concentradas

Artículo escrito por Paula Fernández, instagram @farmaadicta

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